Tras la vida secreta del jaguar


Fotos: Paulo Cepeda

Un investigador colombiano está develando por primera vez la vida secreta del jaguar en Colombia, cuya supervivencia está amenazada. Es Esteban Payán, biólogo de Los Andes a quien NOTA UNIANDINA acompañó durante una semana en esta investigación en el ‘laboratorio’ con más biodiversidad del planeta: El Amazonas.

Paulo Cepeda
Periodista Oficina de Comunicaciones
pcepeda@uniandes.edu.co

El giro intempestivo de Gerardo, un cazador tikuna, alarmó a sus acompañantes.

Señalando con su índice izquierdo una huella fresca en un pequeño lodazal que interrumpía el estrecho sendero cubierto de hojarasca en plena selva amazónica, a Gerardo le bastó sonreír con boca y ojos para confirmar que era la del jaguar, el felino más grande de América –puede medir hasta 1,7 metros de largo, 80 centímetros de alto y pesar hasta 100 kilos– y el tercero más grande del planeta después del león y el tigre.

Para corroborar su hallazgo, el cazador tikuna hizo un movimiento de dedos frente a su nariz, cuyas fosas nasales se empeñaban en dilatarse para captar mejor el olor del ‘tigre’ –como llaman al jaguar en el Amazonas colombiano– muy similar al que emana el caballo, según él.

Esteban Payán, biólogo uniandino (2001) que desde el año pasado emprendió un ambicioso proyecto de investigación que busca evitar la desaparición de esta especie en vía de extinción, entendió el gesto del indígena y se lanzó de inmediato a medir y fotografiar la huella. La importancia del proyecto doctoral de Payán, Jaguares, ocelotes y otros mamíferos: abundancia relativa y presión de cacería en la Amazonia colombiana, es que es el primer trabajo de campo a largo plazo del país (más de seis meses) sobre uno de los subgrupos animales menos estudiados en Colombia.


Cortesía: Steve Winter

Payán, uno de los dos comisionados en Colombia para la supervivencia de felinos de la Unión Mundial para la Naturaleza, escogió como lugar de estudio el Parque Nacional Natural Amacayacu, zona de reserva ecológica que abarca 293.500 hectáreas del principal santuario de biodiversidad del planeta: El Amazonas. Se estima que el Parque (según su sitio web) tiene cerca de 150 especies de mamíferos como el jaguar y el delfín rosado, 500 especies de aves, serpientes como la anaconda y peces como las pirañas y el pirarucú, el pez más grande de agua dulce (puede medir dos metros de largo) y con respiración pulmonar.

“Escogí la Amazonia colombiana por ser el bloque de bosque continuo más grande del país y el que alberga las mayores especies de poblaciones de felinos en nuestro territorio”, explica el investigador mientras con su mano derecha levanta el localizador satelital (GPS) para medir las coordenadas que le ayudan a delimitar la zona de estudio y con su brazo izquierdo se quita el sudor de la frente.

Y es que el calor y el grado de humedad al estar inmerso en plena selva húmeda tropical es tal, a una altura de 0 a 150 metros sobre el nivel del mar, que, al igual que la cara y el cabello, la ropa todo el tiempo permanece mojada por el sudor y ceñida al cuerpo, algo no muy cómodo si se tiene en cuenta que en esas condiciones ambientales se debe usar ropa manga larga para tratar de minimizar la picadura de mosquitos y de todo tipo de insectos que abundan en el Amazonas, los cuales de todas formas pican por más que uno se cubra bien y por más repelente que se aplique encima de la ropa.

 

Noticias Uniandinas

 

 
Actualización: Febrero 5, 2007 © Copyright 2005 Universidad de los Andes - Colombia Contacto